En los planes económicos de las últimas administraciones gubernamentales se identifica un conjunto de grandes proyectos nacionales.
Aunque quizás no se conceptualicen así, estos proyectos parecen destinados a transformar viejas estructuras y modernizar la economía, sustituyendo agotados sistemas. Entre proyectos que han sobrevivido el paso del tiempo, objetivos, ideologías y estilos de gobierno, tenemos el proyecto de ampliación del Canal de Panamá, el cuál debe redundar en beneficio para todos los panameños siempre y cuando se logre articular la transferencia de beneficios hacia los demás sectores. Otro gran proyecto con continuidad se observa en la política comercial con la negociación de acuerdos comerciales internacionales que amplían nuestros mercados y desarrollan actividades vinculadas a las exportaciones.
En el Plan Estratégico 2010-2014 del actual Gobierno se establecen proyectos nacionales como motores de crecimiento que pueden desarrollar ventajas competitivas sostenibles como el sector logístico, turismo, agro-exportación y servicios financieros. Se desarrolla igualmente, un sistema de conectividad vial a través de un entramado de carreteras e infraestructura pública, y proyectos de alto impacto como la modernización del transporte colectivo con la construcción del Metro y el Sistema Metrobus. La continuidad en el tiempo y la implementación de los mismos constituye el principal reto para nuestra economía.