El ingreso de Venezuela al Mercado Común del Sur (Mercosur) causó ayer una nueva pugna entre el gobierno de Hugo Chávez y la cúpula empresarial Fedecámaras, alineada con la oposición, que sostuvo que la decisión no beneficiará "para nada" a la golpeada economía del país petrolero suramericano.
Albis Muñoz, presidenta del organismo empresarial, declaró no "ver ventajas" en el ingreso de Venezuela al Mercado Común del Sur (Mercosur) y aseveró que Fedecámaras no fue consultada en las negociaciones para asociarse a ese bloque comercial.
"No ha habido consulta, yo no veo donde están las ventajas, de manera que la negociación no se hizo en función de las posibilidades en Venezuela", dijo la dirigente empresarial.