La lista de candidatos al cargo de director gerente del FMI, que abandonó inesperadamente el alemán Horst Koehler, se alarga cada día, al tiempo que por primera vez se ha impugnado el monopolio europeo sobre el puesto, que data de la creación de la institución luego de la Segunda Guerra Mundial.
Según un acuerdo tácito entre Estados Unidos y Europa, el Fondo Monetario Internacional (FMI) -que para muchos en América Latina es sinónimo de gerencia de crisis y de políticas de austeridad- debe ser dirigido por un europeo, así como su organización hermana, el Banco Mundial (BM), está desde 1944 en manos de un estadounidense.
Sin embargo, algunos directivos ejecutivos del FMI que representan a Asia, África, América Latina, Medio Oriente, Australia, Suiza y Rusia mostraron su desacuerdo a ese pacto, reclamando hace unos días que el nombramiento recaiga sobre "la mejor persona" para el cargo, sea cual fuere su nacionalidad. "Hay muchos candidatos haciendo cola", señaló Mer, sin citar nombres.
En la lista de nombres citados esta semana por la prensa europea figura el de Pascal Lamy, cuyo puesto como Comisario de Comercio de la UE expira este año.
También Italia se sumó el pasado jueves a la carrera, cuando el primer ministro Silvio Berlusconi declaró que tenía un "excelente candidato en mente".
Aunque Berlusconi no reveló la identidad del candidato, alegando que aún no lo ha discutido con el resto de partidos pero versiones de prensa apuntan a que se trata del comisario europeo de Competencia, Mario Monti.
Pugna sobre quién dirigirá el Fondo Monetario
Desde hace varias semanas diversos países que conforman el FMI se muestran en desacuerdo con el nombramiento de un europeo en esta entidad.