El primer ministro ruso, Vladímir Putin, llegó a Bulgaria en una visita relámpago, considerada sin embargo, clave para impulsar el proyecto “South Stream”, un gasoducto destinado a suministrar gas ruso a Europa y que compite con “Nabucco”, promovido por la Unión Europea (UE).
Se espera que Putin cierre con su homólogo búlgaro, Boiko Borisov, un convenio para la creación de una empresa de riesgo compartido que se encargará de la construcción del tramo búlgaro del South Stream.