El presidente ruso, Vladímir Putin, instó ayer a las autoridades bancarias a que pongan orden en este sector sobre el que pende la incertidumbre tras escándalos recientes, pero con cuidado de no provocar el colapso augurado por algunos expertos.
"Les pido que actúen con cuidado. Espero que no vayan a desatar ninguna campaña de limpieza en el sistema bancario ruso", dijo Putin a su regreso de la cumbre del G-8 en Sea Island, Estados Unidos.
Putin se reunió con el presidente del Banco Central de Rusia, Serguéi Ignatiev, a quien subrayó que "no se puede olvidar los intereses de los ciudadanos que tienen sus ahorros en los bancos".
Ante el terremoto bancario de esta semana, Putin prometió "que la ley de garantías sobre los intereses de los depositantes empezará a funcionar en un futuro próximo".