Luego de las reglas finales dadas a conocer por la comisión de Basilea, expertos de PwC International expusieron sus comentarios.
Entre las conclusiones de los especialistas, se encuentra el que los ahorrantes podrán beneficiarse, pero los prestatarios tendrán que pagar más.
La supervisión de bancos importantes se hace algo inherentemente más esencial.
El mercado de intereses sobre capitales contingentes es un área que merecerá ser observada de cerca en 2011.
El siguiente paso para los bancos es mejorar las pruebas sobre la tensión, los riesgos de la contraparte y la infraestructura de administración de capitales.
Richard Barfield, director de consultoría sobre riesgos de PwC UK, expresó: “Basilea III va a afectar la rentabilidad de modo profundo y va a moldear el balance general de los bancos”. El texto final suministra una claridad muy necesaria y la dirección del caso para la industria, pero apenas forma parte de la agenda de reforma de la industria.
“Para muchas instituciones, es probable que el desafío a la liquidez que plantea Basilea III vaya a ser mayor que su desafío al capital, y que la lucha por la limitada oferta de depósitos al por menor y por el financiamiento a mediano plazo sea feroz.
Aunque los ahorrantes podrían beneficiarse de ello, los prestatarios tendrán que pagar más. “Los datos del estudio cuantitativo del impacto suministran una base de información útil y lo que interesa ahora son los puntos de vista de los bancos, de los reguladores y de los marcos sobre cómo Basilea III va a comenzar a afectarlos el próximo año”. Parece que el período de transición va a ser largo, aunque es probable que el calendario de los mercados vaya a ser más agresivo que el anterior.
“El balón pasa ahora a la cancha del Grupo de Aplicación de las Normas en Basilea, que implica enormes retos para que Basilea III funcione por igual para la industria y para los reguladores, de donde la implementación de una supervisión consistente en los países va ser vital para la industria.
“Es importante que ni los bancos ni los reguladores se hundan en los detalles y que pierdan la perspectiva de los riesgos adicionales a la salud del sistema bancario que no caiga bajo las reglas”.
El cómo los bancos importantes que se vean afectados vayan a ser supervisados por los reguladores locales y globales, y si los riesgos son captados y cubiertos a cabalidad, es inherentemente más importante para la salud del sistema bancario que la afinación de los amortiguadores de capital”.
Por su parte, Patrick Fell, director de la línea de servicios de regulación de capitales de PwC UK, acotó: “Es probable que las entidades que aborden ahora y no después las consecuencias del nuevo sistema sobre el balance general, vayan a obtener una ventaja competitiva”.
Es necesario que los bancos comiencen a determinar cómo y cuándo desean hacer frente a los nuevos coeficientes, ya sea reteniendo sus ganancias por el amplio período de implementación o mediante una más inmediata captación de capital.
La Comisión de Basilea sigue enfocándose en montar amortiguadores contracíclicos de capital en un esfuerzo por suavizar el ciclo económico. Sin embargo, muchos bancos no van a desear que sus coeficientes den la impresión de que declinan y como resultado de ello el amortiguador bien puede constituirse en nada más que un requerimiento mínimo más alto.
No obstante, para “la muy necesaria claridad de la actualidad, se necesitarán esfuerzos adicionales para diseñar los mecanismos de funcionamiento de los amortiguadores de capital y su interacción con el Pilar 2. También, el mercado de intereses sobre capitales contingentes parece que va en aumento, siendo un área que necesita de un escrutinio más cercano durante 2011.
“Ahora que ya contamos con el texto final, los bancos van a necesitar dar comienzo a su inversión en mejorar sustancialmente sus pruebas sobre la tensión, los riesgos de la contraparte y la infraestructura de administración de capitales”.