Tras la presentación del Diagnóstico sobre las Condiciones del Trabajo en las Micro y Pequeñas Empresas (MYPES), PROMICRO/OIT y el proyecto inter-Regional de SEED para la calidad del trabajo han propuesto impulsar inicialmente un programa de capacitación de carácter piloto que será adaptado a la realidad panameña anunció ayer, Jorge Arroyo, representante de PROMICRO/OIT.
Arroyo explicó que una vez se haya establecido el proyecto procederán a llevarlo a la Autoridad de la Micro y Pequeña Empresa (ANPYME), para desarrollarlo de forma masiva, de manera que beneficie a un amplio sector de los que dependen de este medio.
De acuerdo al Informe las micro y pequeñas empresas constituyen el paso de entrada de muchos trabajadores al mercado laboral ya sea en calidad de aprendices o por tener acceso a la oportunidad de su primer trabajo.
Sin embargo, el documento reveló que las empresas no aseguran a la totalidad de sus trabajadores o que algunos de los empresarios no declararon la situación real de sus empresas, ya que el 46% de los trabajadores dijo estar adscrito al seguros social y en el caso de la microempresa solo el 36%.
Esta falta de protección se manifiesta en todos los temas vinculados a la seguridad y protección social.
Por su parte en el aspecto que concierne a la estabilidad del empleo y de las empresas se detectó que en el caso de estos sectores a pesar de que persisten la informalidad en la contratación laboral, para los trabajadores los principales problemas de estabilidad se originan en la permanencia de las empresas, y para los propietarios en la falta de seguridad y obstáculos para el desarrollo de sus empresas.
Arroyo destacó que la mayor parte de las MYPES se han visto obligados a generar su propio empleo frente a la falta de empleo en el sector moderno creando unidades económicas con una muy baja capitalización que nacen con cero capital de inversión, y trabajo y como único capital la mano de obra del propietario lo que marca un círculo vicioso que acompaña a las MYPES de manera permanente.
La intervención de los Estados en su papel de rectores normativos de sus países tienen que definir políticas y normas favorables a favor de las MYPES y desarrollar programas de orientación para mejorar las condiciones de trabajo , puntualizó.
El diagnóstico comprende otra serie de aspectos importantes para el desarrollo de políticas tendientes a elevar las condiciones del trabajo en las MYPES. Este documento será evaluado posteriormente por las autoridades de la Caja de Seguro Social, el Ministerio de Trabajo y el Ministerio de Comercio.