Usted ha desarrollado un buen plan de negocios para su futura empresa. Le ha tomado varios meses estudiar el mercado, ha hecho proyecciones financieras, y ha trabajado en cada detalle de su plan. Esta convencido de que es una buena inversión y que quiere dedicarle una buena parte de su vida en los años venideros. Ahora solo hace falta convencer a otras personas para que piensen igual que usted. Presentar su proyecto a potenciales socios para que inviertan dinero en su empresa no es tarea fácil. En muchas ocasiones puede ser muy frustrante ya que la mayoría de las personas no necesariamente comparte su misma visión. Por esto es importante crearse expectativas realistas de lo que usted puede esperar al momento de embarcar en el proceso de solicitar capital.
Recuerde siempre que el potencial inversionista no necesariamente comparte la misma pasión que usted.
Lo más común es que estas sean personas sofisticadas, educadas y con interés de invertir en algo (no necesariamente su negocio) que les brinde un buen retorno y acorde al riesgo.
Tenga esto siempre en cuenta y trate de no ser muy emocional con respecto a su proyecto - transmita sentido de pertenencia y dedicación, pero sea objetivo. El hecho de que el proyecto sea su "bebé" no necesariamente lo hace para otros.
Haga su tarea respecto al monto de dinero que necesita y cuánto pueden esperar de retorno los potenciales accionistas. Esto es lo más importante para ellos, y el no tener esta información accesible puede aparentar que usted no se ha preparado correctamente. Averigüe cuáles son las legislaciones que rigen actualmente con respecto a la solicitud de inversiones.
Las normas son muy cambiantes y hay límites respecto a lo que usted puede hacer sin tener que registrar su oferta como "pública". Esto último involucra costos adicionales que quizás usted no está dispuesto a asumir. Asesórese con un abogado en la materia.
Sea directo, paciente y profesional. Si usted debe hacer presentaciones para explicar su proyecto, procure que éstas sean cortas y concisas.
Tenga material escrito y en forma digital (CD o DVD) para que los inversionistas puedan analizar su propuesta con más detalles. Proteja la información firmando siempre acuerdos de confidencialidad. Luego de hacer su presentación haga seguimiento con una carta agradeciendo al inversionista su asistencia y atención a su trabajo.
Puede inclusive dar una llamada dos o tres semanas después, así se asegura de que ha dado suficiente tiempo como para que el potencial inversionista haya leído en detalle su propuesta. No acose al inversionista, eso lo hará parecer desesperado y eliminará sus posibilidades. Finalmente lo que usted comparta con un inversionista en particular es privado y entre los dos.
No haga alardes de logros obtenidos y mantenga siempre un alto nivel de cortesía profesional.
(*) El autor es gerente y empresario