El Parlamento búlgaro ratificó ayer el acuerdo con Rusia para participar en el proyecto "South Stream", un gasoducto por el cual se prevé suministrar gas de Rusia a Europa a través de Bulgaria.
La iniciativa fue anunciada en junio del año pasado por el gigante energético ruso Gazprom y la compañía italiana ENI, y cuyo coste estimado es de unos 10.000 millones de euros.
La participación búlgara fue apoyada por 140 diputados frente 47 que se opusieron.
La entrada de Bulgaria en el proyecto fue pactada durante la visita del actual primer ministro ruso, Vladímir Putin, al país balcánico el enero pasado.
De este modo el proyecto, con una capacidad de 30.000 millones de metros cúbicos por año, gana en Bulgaria terreno a su competidor Nabucco, el gasoducto respaldado por la UE con la intención de reducir la dependencia energética europea de Rusia.
Ambos proyectos pretenden canalizar gas a Europa a través del sureste europeo.
Pero South Stream llevaría materia prima rusa mientras que Nabucco, con la misma capacidad que su rival, se abastecería principalmente de otros países de la región del mar Caspio, como Azerbaiyán y Turkmenistán.