El ministro español de Economía, Rodrigo Rato, insistió ayer en la existencia de signos evidentes de recuperación y en la solidez de la economía europea, al tiempo que pidió avanzar en las reformas estructurales en el seno de la Unión Europea (UE).
"Europa se ha dado cuenta de su capacidad de crecimiento", señaló Rato al destacar la estabilidad existente en el área de los Quince en el control de la inflación y del déficit público en un foro económico organizado por el Instituto Aspen en Venecia (norte).
Esta solidez se ve apoyada por el euro, el mantenimiento de los tipos de interés y una demanda interna estable, gracias al buen comportamiento del consumo de bienes duraderos y a la inversión en vivienda, lo que permite afrontar el futuro con optimismo tras la desaceleración de los últimos meses de 2001.
En su intervención sobre "La Economía europea después de Barcelona", Rato subrayó el impulso de la presidencia española de la UE en la última reunión del Consejo Europeo a las reformas de los mercados energético, financiero y laboral con el objetivo de lograr mayor competencia y eficiencia en los mismos. "Barcelona ya está produciendo efectos muy positivos y los seguirá produciendo en el futuro", dijo al recordar que la cumbre servirá para "garantizar el empleo y la prosperidad económica a los ciudadanos" y que entre otros resultados importantes figuró el apoyo a proyectos de alta tecnología como Galileo.
El vicepresidente segundo del Gobierno español aseguró en la "Ciudad de los Canales" que el papel de Europa es "fundamental" para regenerar la economía mundial, y que esta función de "locomotora" económica no corresponde únicamente a EEUU.