La Comisión Europea (CE) anunció ayer que el próximo miércoles reabrirá el debate sobre la creación de un impuesto ecológico a escala europea, una cuestión que lleva estancada desde hace veinte años.
El Ejecutivo comunitario tiene previsto presentar una propuesta final sobre la revisión de la directiva sobre fiscalidad de la energía, tras el debate que mantendrá el colegio de comisarios la semana próxima, confirmó uno de sus portavoces que no pudo, no obstante, concretar una fecha.
El objetivo es introducir en la Unión Europea (UE) un impuesto a las emisiones de dióxido de carbono (CO2) de aquellos sectores no incluidos en el sistema de comercio de derechos de emisión, como el transporte o la vivienda.
El comisario europeo de Fiscalidad, Algirdas Semeta, que heredó esta tarea de su predecesor, Laszlo Kovacs, no cuenta de momento con el respaldo de todos los miembros del Ejecutivo de la UE.
Además, si la propuesta llega a abrirse paso dentro de la propia Comisión, requerirá, como todas las decisiones sobre fiscalidad, la aprobación por unanimidad de todos los países comunitarios.