El Sindicato de Trabajadores del IRHE (SITIRHE) anunció ayer que incluirá dentro de su convención colectiva una cláusula que exigirá que los consorcios que adquieran la institución se comprometan a subsidiar a las escuelas públicas, iglesias y las organizaciones cívicas sin fines de lucro.
De acuerdo a José Arosemena, secretario general del SITIRHE, la decisión se tomó, porque cuando se privatizó el INTEL nadie previó esta situación y ahora Cable & Wireless le aplica a estas entidades una tarifa comercial, como si fuera cualquiera otra empresa.
Agregó, además, que si esta disposición no se adopta, lo más probable es que los costos adicionales sean traspasados al resto de la población, que actualmente atraviesa por una situación económica difícil.
Arosemena reiteró que el pueblo no soporta un aumento más en los servicios públicos y si bien el IRHE es una de las dependencias más confiables del país, esto no debe ser una "patente de corso" para elevar los precios de la electricidad.
Según el sindicalista, hasta ahora el Gobierno ha dicho cómo se dividirá la institución y cuál puede ser su valor, sin embargo, no ha tocado para nada la responsabilidad social que tiene, la cual en estos momentos es competencia del Estado.
Adelantó que actualmente realizan una investigación a través de una comisión especial para cerciorarse qué cantidad de escuelas públicas, iglesias y grupos cívicos existen en el país, así como qué tipo de beneficios reciben ahora que la luz está a nombre del Gobierno, para compararlos con los que les apliquen los nuevos operadores.
"Nosotros no sólo nos vemos como simples empleados, sino como ciudadanos que también adquieren el servicio eléctrico y si la privatización desmejorará las condiciones de la sociedad, nuestro deber como sindicato es llamar la atención sobre esta situación", indicó Arosemena.
Las declaraciones de Arosemena se dieron dentro del marco de un consejo de trabajadores organizado por el SITIRHE, donde se invitó a todos los representantes sindicales de la entidad.
El evento tuvo como objetivo brindarle las herramientas e información necesarias, para que como primer contacto con las bases puedan disolver las falsas expectativas y las famosas "bolas" que generalmente se generan dentro de los procesos de privatización, las cuales llenan de zozobra los centros de trabajo.
De igual forma se hizo un llamado para crear una unidad monolítica y deponer actitudes personales, porque la venta del IRHE no afectará sólo al consejo sindical, sino a todos los trabajadores.