Los jefes de los equipos de la Unión Europea (UE), el Banco Central Europeo (BCE) y el Fondo Monetario Internacional (FMI) encargados de evaluar la economía griega inician hoy en Atenas una misión de la que depende que se dé la luz verde al desembolso del sexto tramo del primer plan de rescate.
Los responsables de la llamada troika requerirán del ministro de Finanzas, Evangelos Venizelos, explicaciones por los retrasos en el plan de privatizaciones de empresas estatales y los escasos resultados en la batalla fiscal.
Por su parte, el Gobierno griego espera que los inspectores no propongan nuevas medidas de austeridad e intentara convencerles sobre la necesidad de la implementación del acuerdo alcanzado en julio pasado en Bruselas sobre un nuevo plan de rescate, por 159,000 millones de euros.