Los intereses sobre la deuda soberana de Portugal volvieron a experimentar una subida generalizada ayer hasta sobrepasar el 7.5%, perjudicada por la decisión de la agencia Moodys de rebajar la calificación de los títulos griegos.
La presión de los mercados sobre Portugal volvió a incrementarse tras el anuncio de Moodys, con lo que ya son 22 las jornadas consecutivas en las que su deuda cotiza por encima de la barrera psicológica del 7%, establecida por los analistas como cifra límite a partir de la que aumenta el riesgo de tener que recurrir a la ayuda externa.
La tendencia alcista de ayer elevó los intereses de los títulos lusos a cinco, siete, ocho, diez y quince años por encima del 7.5% en el mercado secundario.