Los industriales guatemaltecos expresaron su rechazo a una reforma fiscal que busca elevar 0,8% la carga tributaria, que anunció el gobierno para su aprobación en el Congreso, por considerar que agravaría la crisis económica.
Según la Cámara de Industria de Guatemala (CIG), en lugar de plantear la reforma fiscal, el gobierno debe estimular la producción, promover fuentes de empleo, mejorar el ingreso de la población a través del mercado, desarrollar las pequeñas y medianas empresas y dar mayor acceso a la financiación.
En declaraciones que publica la prensa local, el presidente de la CIG, Tomás Dougherty, dice que el gobierno debe replantear la reforma para no agudizar la crisis de precios, provocar desempleo y una desaceleración económica.
Según los industriales, la objeción a la reforma que impulsa el gobierno es, sobre todo, al aumento de 5 al 7% del impuesto sobre ventas o ingresos brutos de las empresas y de los asalariados.
Dougherty asegura que no se oponen al pago de impuestos, pero aclara que en la coyuntura actual, "no es el momento para aprobar una reforma fiscal en Guatemala". El 22 de abril, el Gobierno anunció su decisión de implementar una "moderada" reforma fiscal con el fin de aumentar en 0,8 puntos la carga tributaria.