Bajar el nivel de endeudamiento de forma sostenible se ha convertido en el talón de Aquiles del Gobierno. La receta perfecta aún no se aplica, y de seguir las finanzas públicas como hasta la fecha, tendrá que aplicarse una reducción drástica en los gastos de planilla e inversión y plantear una reforma tributaria de una magnitud superior a la recientemente propuesta, según se desprende del anexo técnico del último informe de coyuntura económica del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF).
El anexo elaborado por Marcos Fernández, economista de la firma Investigación y Desarrollo S.A. (INDESA), destaca que para bajar el nivel de endeudamiento sobre el Producto Interno Bruto (PIB) a menos de 80% de manera sostenible, lo primero que hay que hacer es utilizar una parte importante del Fondo Fiduciario para el Desarrollo (FFD), con el objetivo de recompensar la deuda externa y vender todas o parte de las acciones de empresas privatizadas que están en manos del Estado.
Además, se hace indispensable reducir el " stock" de deuda mediante la ampliación de fondos gubernamentales de bajo rendimiento en el FFD, para reducir la deuda de alto costo.
Fernández enfatiza que el Gobierno debe continuar con los esfuerzos de reducir el denominado " riesgo país" para reducir el costo de financiamiento en los mercados internacionales. Según el economista, se debe reconocer que la tarea de reducir el peso del endeudamiento externo exige de acuerdos políticos para el uso del FFD; se requiere además de disciplina fiscal y de reformas estructurales para mejorar el crecimiento económico de 2%, que calculan las autoridades, a un 4%. Sin embargo, estas proyecciones se ven más lejanas al considerar el entorno macroeconómico internacional.
Al 30 de septiembre de este año, la deuda pública total registró una ligera caída de 2% con relación al mes de junio. Esto fue el resultado de una serie combinada de acciones y medidas aplicadas por el Gobierno, de acuerdo con el informe económico al tercer trimestre de este año, al que tuvo acceso