La decisión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de recortar su producción en 1,5 millones de barriles diarios puede provocar una subida de los precios con efectos nefastos para el crecimiento mundial", según la Comisión Europea.
Bruselas lamentó la decisión del consorcio, reunido esta semana en Viena, y la comisaria de Energía y Transportes, Loyola de Palacio, consideró que impedirá la reconstitución de las reservas y provocará la volatilidad de las cotizaciones del crudo.
"Tenemos que explorar las vías de una auténtica estrategia europea, más coherente y responsable: eso pasa por una oferta energética mucho más abierta y una política de racionalización del consumo, especialmente en los sectores de la construcción y de transportes", dijo De Palacio.
Bruselas estima que la decisión de la OPEP puede provocar, en el futuro, daños a los propios intereses de los países miembros del consorcio.
La comisaria y vicepresidenta de la Comisión Europea recordó que en estos momentos destaca la necesidad de debatir el futuro del aprovisionamiento energético en la UE, tal como hizo Bruselas al presentar el pasado noviembre un informe al respecto.
La Comisión Europea estima que Europa tiene una dependencia creciente del exterior en materia de abastecimiento energético y al tiempo tiene el compromiso de contribuir a la lucha contra el cambio climático.