Los diez años transcurridos entre la formulación del modelo de Porter y este de Hamel, le permiten incluir aspectos que se han desarrollado después de aquél. En efecto, por la complejidad del comercio de hoy, son muchos los recursos críticos para el éxito de la empresa que están en esa "Red de Valor", fuera de su control directo.
Como el manejo de esta Red puede ser fuente importante para la innovación conceptual, Hamel entra en mayor detalle para identificar los tres tipos de relaciones que propone distinguir en ella. Ellos son:
1. PROVEEDORES: Son los que están inmediatamente antes que el productor en la cadena de agregación de valor. Por tanto, tener acceso privilegiado a ellos es un elemento central de cualquier nuevo negocio.
Para examinar si se está extrayendo todo el provecho posible de esas relaciones, hay que identificar las ventajas competitivas que se obtienen de ellas, especialmente si estamos creando sinergia entre los especialistas de ambos, tanto para hacer nuevos diseños en conjunto, como en utilizar su outsourcing en lo que tienen especialidad.
2 SOCIOS: Son los que aportan complementos criticos a una solución total. Su relación con los productores es de compromiso contractual por el proceso y su resultado, de modo que es más horizontal y menos vertical que la de unidades de una misma empresa. Una utiliza-ción imaginativa de ellos puede ser también clave para una revolución en la industria.
Para examinar la utilidad de asociarse en determinados trabajos, conviene examinar si somos capaces de ver los clusters de Porter y las empresas relacionadas por Internet, como un vasto depósito de capacidades, que abren oportunidades de tomar prestados sus activos y capacidades para combinarlas con las nuestras, para ofrecer a nuestros clientes, soluciones más completas.
3. COALICIONES: Son alianzas con competidores que tengan intereses iguales para ciertas innovaciones conceptuales en los negocios que requieren inversiones muy grandes para mejorar la tecnología y con el riesgo de que el ganador se queda con todo. Los miembros de una coalición comparten el riesgo y las recompensas de la revolución que buscan en su industria.
Hamel relata que el año 2000, once de los minoristas más grandes del mundo, incluyendo a Target, Kmart, Safeway, Marks & Spencer... formaron un consorcio para hacer compras conjuntas. Su poder de compra era más del doble de la suma de los conocidos Wal-Mart. Sears y Carrefour. No hay duda de que este consorcio cambiará radicalmente el poder de negociar descuentos y condiciones de entrega, que dejará en clara inferioridad a los que queden fuera de él.