El déficit en cuenta corriente de Estados Unidos, la media más amplia del comercio del país con el resto del mundo, se redujo inesperadamente en los últimos tres meses del 2003, aunque la brecha alcanzó máximos históricos en para todo el año, según informó ayer el gobierno.
Un informe divulgado por separado mostró que una lectura preliminar de la confianza del consumidor bajó en marzo por segundo mes debido a que la falta de nuevos empleos y el alza en los precios de la gasolina menguaron el optimismo de los estadounidenses.
En una señal de que las compañías siguen siendo cautelosas, los inventarios de las empresas aumentaron en enero por quinto mes consecutivo, según otro informe. Pero el incremento fue menor de lo esperado, mientras que el ratio de inventarios-ventas se redujo a un récord de 1,33 meses.
Tomados en conjunto, las cifras muestran que el crecimiento durante el primer trimestre del año será probablemente menor de lo que los economistas habían previsto y de nuevo generaron temores de que sin un empleo más fuerte, el gasto del consumidor podría caer una vez desaparezca el impacto de las devoluciones tributarias.
"Parece que los economistas que prevén un crecimiento de un 4.25% en el primer trimestre están apuntando demasiado alto", dijo Chris Low, jefe economista de FTN Financial en Nueva York y los consideró como el mayor déficit comercial.