Más de 560 hectáreas fueron reforestadas de manglar en áreas de la Bahía de Chame, Antón y en la región de Azuero.
En el proyecto se invirtieron 462 mil dólares financiados por la Organización Internacional de Maderas Tropicales (OIMT).
El mismo contempla el Plan de m anejo en la Bahía de Chame y se establecieron 250 hectáreas de sistemas agroforestales en diferentes cuencas.
Alrededor de 300 familias que dependen directamente del recurso han sido beneficiadas con ingresos generados por la producción de plantones, recolección y repoblación de los manglares.
Además de los beneficios económicos, las comunidades recibieron capacitación en técnicas de apicultura, como una alternativa para cambiar de actividad productiva y minimizar así, los impactos que la deforestación y extracción de mangle tiene en estos ecosistemas.
Se ejecutará una segunda fase con una inversión de 350 mil dólares para los próximos dos años, que busca la repoblación de otras 300 hectáreas de manglar en áreas degradadas del mismo sector.