La propuesta de reforma eléctrica que el presidente mexicano Vicente Fox ha presentado al Congreso va camino de provocar una crisis política, con una clara división interna en el PRI (oposición), la movilización de la izquierda y los sindicatos y las expectativas de los inversores privados.
La inversión necesaria para el sector eléctrico en los próximos diez años es de 500,000 millones de pesos (unos 50,000 millones de dólares), a razón de 5,000 millones de dólares por año, reiteró Fox en un acto público. "De dónde los sacamos en el gobierno para hacer esas inversiones?", exclamó Fox ante una audiencia de empresarios textiles.
El presidente reclama la reforma de dos artículos de la Constitución, el 27 y 28, para ampliar la entrada de los actores privados en el sector, en el que ya existe desde finales de los 90 la posibilidad del "autoabastecimiento". El reto de Fox, que ya ha sufrido varios tropezones con el Congreso en el que no cuenta con mayoría, ha puesto en una situación delicada al ex gobernante Partido Revolucionario Institucional.
Electoralmente, el PRI es el gran enemigo del Partido de Acción Nacional (PAN) del presidente, pero políticamente no quiere aparecer como el eterno bloqueador de reformas en el Congreso, sobre todo porque los sondeos indican un cierto cansancio de la población ante las discusiones legislativas.
Los tiempos han cambiado y los retos económicos del país "nos obligan a actuar de manera diferente, a tener una actitud distinta" y a "construir consensos", declaró en un encuentro privado el presidente nacional del PRI, Roberto Madrazo, según citó el diario La Jornada.