En los próximos cinco años, el Estado tiene previsto ejecutar cuantiosas inversiones en infraestructura por un monto estimado de 9 mil 600 millones de dólares.
A simple vista parece una cifra razonable si tomamos en cuenta que se trata de las aspiraciones del Estado. No obstante, el tema ha levantado la perspicacia de algunos economistas cuyos cálculos vaticinan que el flujo de caja del erario no alcanzarán para concretizar las obras pautadas.
En ese sentido, el viceministro de Economía, Frank De Lima, explicó que la reforma fiscal permitirá consolidar las finanzas públicas y eliminar la dependencia del financiamiento externo.
Cabe señalar que la cifra anterior representa un 70% del total de las inversiones programadas que suman 13 mil 600 millones de dólares. Recursos que servirán para la construcción de escuelas y hospitales.