Las negociaciones entre el Gobierno griego y la troika de acreedores internacionales sobre la reforma laboral llegó ayer a un punto de bloqueo total, según informaron a Efe fuentes del Ejecutivo.
"La situación está completamente bloqueada", explicó a Efe una fuente del Ministerio de Trabajo.
El FMI planteó recortar la indemnización por despido, reducir de seis a tres meses el plazo para comunicarlo, acabar con los aumentos salariales por antigüedad e imponer la semana laboral de seis días.