Economía

Reforma laboral no creará nuevos empleos

Los efectos más sobresalientes de la reforma se notarán en el comercio, el turismo y buena parte del sector de la salud.


La medida entra en vigor mañana con opiniones encontradas. Mientras funcionarios gubernamentales creen en las bondades de la misma, las centrales obreras aseguran que no habrá ni un solo puesto nuevo. La viceministra de Relaciones Laborales, Luz Estela Arango de Buitrago, dice que el sacrificio redundará en puestos para los desempleados, por la ampliación de la jornada. El senador Óscar Iván Zuluaga se la juega a favor del empleo. En su opinión, se debe tener en cuenta el costo beneficio de la reforma.
Indica que con la ampliación de la jornada, unos 400.000 trabajadores recibirán menos ingresos salariales por 235,263 millones de pesos al año, pero los nuevos puestos generarán ingresos por 328.151 pesos anuales. Añade que por pago de menos recargos por extras, dominicales y festivos los empleados dejarán de recibir 42,560 millones de pesos al año pero se beneficiarán más trabajadores con nuevos ingresos por 155,384 millones de pesos.
Las centrales obreras piensan todo lo contrario y Luis Alejandro Platín, jefe de la división de Relaciones Industriales de Codensa, sostiene que la reforma no tendrá mayores repercusiones en empresas como la suya. Ahí no pagan recargos por dominicales ni festivos y mucho menos horas extras pues su actividad es de lunes a viernes de 8 a 6 de la tarde.
Otros jefes de personal y dueños de medianas empresas, que no autorizaron divulgar sus nombres, aceptaron que no solamente se le rebajará el sueldo a los trabajadores sino que las compañías ahorrarán y le sacarán el jugo a la reforma con valores agregados.
Es el caso de Pedro, jefe de 25 operarios de una empresa metalmecánica de Bogotá. Cuenta que el gerente lo está preparando para controlar mejor la entrada y la salida de los trabajadores. La idea es que reprograme horarios, cambie turnos, modifique jornadas y haga todos los malabares posibles para que los hombres a su mando trabajen en la jornada ordinaria dos turnos de 8 horas para no pagar extras.
Asimismo, deberá impulsar acuerdos con los trabajadores para jornadas de 6 horas diarias (36 al mes) de día o de noche, dominicales o festivos que no tendrán recargos y que le permitirán cumplir labores, por ejemplo, de 11 de la noche a 5 de la mañana, sin pagar extras.
También tendrá que aprovechar mejor la distribución de los dominicales y festivos trabajados y pasar la respectiva planilla cada 15 días al jefe de personal, quien asistió a un seminario intensivo para ajustarse a la reforma laboral. Don Pedro, en su tarea de jefe, también se prepara para llevar unos registros que antes no hacía. Con la flexibilización aprobada, ahora cada operario podrá acordar con él cuántas horas va a trabajar al día.
Tendrá además que controlar que la jornada no sea de menos de 4 horas diarias ni de más de 10. Esas cuentas las llevará Pedro, a quien el dueño de la empresa le advirtió que ahora se trata de ganar un nuevo beneficio repartiendo bien las tareas.
Los jefes como Pedro tienen que saber que a partir del 1 de abril los dominicales ocasionales trabajados (hasta dos al mes) tendrán un recargo del 75% y un día compensatorio que de común acuerdo se puede compensar en tiempo o en dinero.


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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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