La nueva reforma fiscal tiene puntos positivos y negativos que son necesarios para mantener las finanzas públicas, aseguró Rafael Rivera de KPMG y miembro de la Comisión Fiscal de la Cámara de Comercio.
Explicó que siempre hay un rejuego, cuando se aumentan los impuestos por un lado, se reducen por otro, por esto es necesario encontrar una renta sustitutiva, que al final sea para beneficiar a las personas de bajos recursos económicos.
“Lo positivo de la reforma es la baja del Impuesto Sobre la Renta (ISR) y lo negativo es el aumento del Impuesto de Transferencia de Bienes Muebles y Servicios (ITBMS)”, aseguró Rivera.
Los economistas hablan de que las reformas provocarán una inflación del 3% al 5%. Para Rivera, la clase media alta será la que más sufrirá el impacto cuando se aumenten los impuestos al consumo, mientras, los de bajos recursos se beneficiarán, ya que el Estado continuará cubriendo los diferentes subsidios.
Ricardo Achurra, miembro de Achurra, De León & Asociados, dijo que en el caso de los alimentos se puede producir un incremento en sus precios, aunque no se le aplique el impuesto.
Por ejemplo, el arroz debe mantener su precio, pero el plástico utilizado para su empaque va a sufrir un impacto en su valor, lo que podría influir en el costo final del arroz.
Rivera manifestó que todas las empresas que puedan recuperar el crédito fiscal de sus compras no deberían tener excusas para aumentar los precios, no es lo mismo para las empresas que facturan los servicios, exentos de ese impuesto, porque al no recuperar el crédito de sus compras gravadas evidentemente tendrán que aumentar los precios.
Puntos.
La reforma señala una baja en la tasa de ISR de 25%, excepto para los servicios públicos, telecomunicaciones, seguros, fábricas de cemento y bancos ,que requieren de una licencia para operar, aumentará de precio.
Además, se elimina el Cálculo Alternativo del Impuesto sobre la Renta (CAIR) y el Impuesto Mínimo Estimado (IME) para empresas con ventas mayores de 1.5 millones de dólares.
Mientras el ITBMS se incrementa un 7% con excepción para los alimentos, salud y enseñanza.