El Banco Popular de China, el banco central del país, tomará medidas "graduales y seguras" para reformar la tasa fija entre la moneda nacional, el yuan, y el dólar, informó el portavoz de la entidad en declaraciones publicadas ayer a la prensa.
El portavoz, citado por el oficialista "China Daily", destacó que se dividirá el proceso en varias fases, que concluirán con una tasa más variable frente a la casi fija de la actualidad (siempre en torno a los 8.3 yuanes por dólar).
Las declaraciones, en línea con las ideas del primer ministro chino y máximo responsable económico, Wen Jiabao, se producen después de la publicación el pasado viernes de un informe del Fondo Monetario Internacional (FMI) en el que pedía flexibilización del yuan.
El informe del FMI destacó que las autoridades chinas reconocen la necesidad de una liberalización pero están preocupadas porque produzca un fuerte aumento del valor del yuan, por lo que "tienen fuertes reservas a la hora de tomar medidas".
Un hipotético aumento del valor del yuan confirmaría las teorías de economistas de EEUU, que aseguran que Pekín mantiene su moneda por debajo del valor.