La propuesta de reforma tributaria del gobierno "es otro parche más", porque no resuelve el problema estructural de la Dirección General de Ingresos, que es la falta de autonomía administrativa y financiera, afirmó el ex director de Ingresos, Rolando Mirones.
Indicó que una reforma tributaria en cualquier país es un acto traumático que afecta directamente la economía y la seguridad de los empresarios e inversionistas, por lo que se debe evitar que se repita a corto plazo.
"Lo que se está haciendo ahora va ser un parche, que va a tener que volver a arreglarse en uno o dos años y esto no se debe permitir", dijo Mirones.
Señaló que reforma tributaria es para hacerla hoy y por lo menos no volverla a hacer en diez años.
En la administración pasada se ensayó un proyecto de ley, el cual le daba una autonomía administrativa y financiera a la Dirección, recordó Mirones.
Manifestó que actualmente, de cada 100 balboas que recauda la Dirección General de Ingresos, sólo le quedan 77 centésimos para funcionar.
"Usted se imaginará qué tan mal puede estar funcionado esta dirección, no por culpa de los funcionarios, sino por el propio sistema", expresó Mirones.
La estructura de la Dirección General de Ingresos "está podrida, es un sistema que no funciona", afirmó.
Los funcionarios están haciendo lo que pueden pero están trabajando con las uñas, y ese es un problema estructural que solamente se va arreglar dándole autonomía financiera y administrativa, y eso no se está proponiendo en el documento que ha presentado el gobierno, explicó el ex funcionario.
Asimismo, sostuvo que la reforma también es superficial porque no toca aspectos importantes como el gasto y el presupuesto.
"No estamos de acuerdo con una medida de control tributario, necesariamente signifique una medida de reestructuración de la administración tributaria. Son dos cosas totalmente distintas", dijo el ex director general de Ingresos.