El Gobierno alemán incrementó ayer los requisitos de seguridad para los depósitos de basura nuclear, que deberán emprender las medidas necesarias para minimizar las consecuencias de un posible ataque terrorista.
“Las obras deberán empezar este año”, dijo el ministro de Medio Ambiente, Norbert R ttgen, al anunciar la medida que sigue una recomendación de una comisión en la que participaron representantes del Gobierno federal y de los 16 estados federados.
Los costos correrán a cuenta de los consorcios energéticos propietarios de los depósitos.
La medida afecta ante todo a los depósitos provisionales cercanos a los reactores y a los almacenes centrales, también provisionales, de Gorleben.
Los consorcios RWE y EON han confirmado que se harán reformas.