¿Es la regulación de precios la solución eficiente?
Desde que los precios de los alimentos se dispararon el esquema de regulación de precios se ha vuelto recurrente para algunos. Por ley la ACODECO sustituye en este punto el mecanismo de regulación directa por un sistema indirecto basado en la información para superar la asimetría de información de precios en estos mercados.
Germán Coloma experto de UCEMA de Argentina al respecto señala: “Entendida en un sentido amplio, la regulación económica es la actividad por la cual el estado interviene en los mercados y altera de ese modo el funcionamiento que los mismos espontáneamente tendrían. Entendida en un sentido restringido, sólo comprende actividades de carácter permanente que implican la toma de decisiones que en otros casos serían adoptadas directamente por los agentes económicos privados. De este modo podrían encasillarse dentro del concepto de “regulación directa” (es decir, regulación en el sentido restringido) a actividades tales como la fijación y control de precios y condiciones de provisión de los servicios públicos. Serían en cambio ejemplos de “regulación indirecta” (es decir, regulación en sentido amplio pero no en sentido restringido) las normas que prohíben prácticas anticompetitivas.”
En el caso de Panamá, los apologistas de la regulación de precios recurren cada vez que suben los precios relativos, sin presentar una propuesta o estudio que demuestre la viabilidad de este esquema. Si la regulación directa en alimentos fuese la solución al problema porqué ningún país Latinoamericano lo emplea, excepto Cuba y Venezuela.