La aprobación del proyecto que modifica el Decreto Ley 1 de 1999, no solo convertirá a la actual Comisión Nacional de Valores de Panamá en Superintendencia del Mercado de Valores, sino que traerá la conformación de un Consejo de Coordinación Financiera.
Esto permitirá ejercer una supervisión interconectada entre los reguladores: Superintendencia de Bancos de Panamá, Superintendencia de Seguros y Reaseguros de Panamá y la Superintendencia del Mercado de Valores.
El vicepresidente ejecutivo y gerente de la Bolsa de Valores de Panamá, Roberto Brenes, detalló que la idea de la regulación del mercado es asegurarse que quienes compran poseen información completa y veraz sobre los productos.
Además, para los que venden, que tengan productos legítimos y cuenten con licencias e infraestructura correspondiente y transparente para ejercer el negocio de valores.
“A diferencia de las inversiones en títulos valores, la ley ha sido muda sobre las inversiones en títulos o certificados que representen inversión en monedas extranjeras”, reiteró Brenes.
Mientras, el comisionado presidente de la Comisión de Valores de Panamá (CNV), Juan Manuel Martans, explicó que este consejo de coordinación financiera va a permitir una mejor comunicación entre los reguladores y que no hay contradicciones a la hora de realizar políticas en aras a mejorar el mercado.
Luis Chalhoub, de la firma Icaza González-Ruiz y Alemán, manifestó que mediante este consejo los reguladores podrán retroalimentarse e intercambiar información, lo que les brinda la oportunidad de ver desde una visión más amplia cómo está funcionando el sistema financiero.
Discusión en la Asamblea.
El proyecto de ley, que reforma al sector valores y que propone cambiar de tres comisionados a un superintendente con una junta directiva, actualmente reposa en la Asamblea Nacional de Diputados y se espera que sea tocado una vez se inicien las sesiones el próximo 1 de julio.
El viceministro de Finanzas, Dulcidio De La Guardia, advirtió que este proyecto de ley busca evitar que la República de Panamá y, por ende, nuestro sistema financiero, pierda credibilidad, así como proteger a los diferentes inversionistas, que es una de las funciones de la Comisión Nacional de Valores.