Economía

Reingienería de Taiwan: una isla de tecnología


El anuncio de un viaje siempre es una noticia excitante. Sin embargo, la ansiedad aumenta cuando la travesía implica cruzar el Atlántico, lo cual representa cerca de 20 horas de vuelo, abordar tres aviones y hasta perder una conexión.
Este fue el inicio de una experiencia que me llevó a un pequeño pero dinámico y creciente país asiático, en donde las bicicletas ya pasaron de moda; los jóvenes parecen sacados de una pasarela y modernas edificaciones se alzan en medio de enormes autopistas.
Es allí en donde se fabrica un tercio de todas las computadoras portátiles que se utilizan mundialmente y las compras activan la vida nocturna de todo los días.
No en vano se han convertido en la decimocuarta nación más comercial del mundo. Sin dudas que el lugar no puede ser otro que la República de China (Taiwan).
A menudo vemos la etiqueta de “Made in Taiwan” en un sinnúmero de productos que consumimos, sin embargo, casi todos desconocemos la maquinaria que mueve a este país reconocido internacionalmente como “ el milagro económico”.
En mi experiencia personal, antes de ese viaje, aún reposaban aquellos recuerdos heredados de películas extranjeras e imaginaba a miles de chinos caminando de un lado a otro con enormes sombreros de paja en medio de gigantescos mercados.
Pero al llegar a Taipei, la capital de Taiwan, sin temor a decirlo, la realidad me sorprendió. El orden era impecable, con sistemas de transporte público modernos; variedad culinaria y un don de hospitalidad que se practica casi como una tradición.
Taiwan y sus islas adyacentes comprenden un área aproximada de 36,000 Km2 ( 14,00 millas cuadradas) en donde habitan cerca de 22 millones de personas.
Su pueblo es provisorio. Allí a nadie parece asustarle los tifones - por lo menos los de bajo impacto- aunque a menudo estos fenómenos naturales azotan sus costas causando estragos.
Y esto lo digo con conocimiento de causa. A tan solo dos días de mi regreso a Panamá anunciaron que un tifón pasaría por Taipei. Esta fue la primera prueba que demostró la disciplina de los taiwaneses. El Gobierno decretó el día libre por seguridad de los ciudadanos. Todos los ministros se trasladaron a las zonas de emergencia en el interior del país. Cada uno de los árboles apostados en las zonas verdes fueron amarrados a pesados tubos de hierro para evitar su caída ante la fuerte brisa y los comercios cercanos a la orilla del mar hicieron una especie de barricada para evitar que el agua los sorprendiera.
Todos conocían la velocidad del tifón, su recorrido, el peligro que representaba y el rumbo al cual se dirigiría. Muy pocas cosas pasaron; el tifón no fue fuerte, pero si hubiera sido todo lo contrario, el pueblo habría estado preparado.

Desde el año pasado se inició un proyecto a largo plazo denominado “Isla Verde”, este es un plan económico plagado de metas a cumplir.
Se trata de una descomplicada filosofía de vida sustentada en tres conceptos: una economía basada en el conocimiento, una sociedad justa y un ambiente sostenible.
El plan de trabajo plantea el aumento del conocimiento, el uso efectivo de recursos naturales, la protección ambiental y el fortalecimiento de la cooperación, sobre la base de gente trabajadora.
El objetivo es convertir a Taiwan en una isla tecnológica con una alta calidad de vida.

Los cultivos son parte importante de la economía taiwanesa, pero las industrias de productos químicos y electrónicos reportan un vertiginoso crecimiento, mientras que la industria de mano de obra intensiva continúa disminuyendo, de acuerdo a los reportes del Ministerio de Economía.
Los servicios representan el 65% del Producto Interno Bruto (PIB) del país, en donde se incluyen el comercio, las telecomunicaciones y el almacenamiento.
En el sector de las telecomunicaciones, la telefonía celular ha resultado ser un mercado muy atractivo. El índice de penetración de los celulares es el más alto de Asia alcanzando un 96%.
No hay quien se salve de tener un móvil en su bolso, mientras que las compañías operadoras, en este sector, cada día se vuelven más creativas activando nuevos servicios a estos aparatos que han revolucionado la tradicional vida de los asiáticos.
En tanto, la agricultura, por su parte, sólo representa el 2.06% del PIB, lo cual indica que la economía de este país está siendo reestructurada.
Actualmente se utiliza la bitecnología en la agricultura con el objetivo de mejorar la calidad de los productos. Como resultado de nuevas técnicas, se desarrollan novedosas especies de cultivo.
Según cifras estadísticas que maneja el Gobierno de Taiwan desde la década de los 80 la economía se enfrenta a un proceso de reingeniería. Los sectores tradiciones han disminuido su presencia, mientras que las industriascientíficas de alta tecnología se expanden a la velocidad de la luz.
Como prueba de ello, al visitar el Parque Científico-Industrial de Hsinchu, se mencionó que en los últimos diez años Taiwan se ha encontrado entre los cuatro principales productores de “hardware”.
La inversión doméstica disminuyó el año pasado en un 26.7% debido a la recesión registrada en el 2001, lo que para muchos significa que el sector industrial necesita ser revisado.
Actualmente, muchas inversiones taiwanesas han traslado sus fábricas a China Continental, por los bajos costos que representa la producción del otro lado del Estrecho.

 

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Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
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