Un nuevo código de remuneración del sector financiero que tiene como objetivo limitar el pago de primas con el fin de evitar la toma excesiva de riesgos entró en vigor en el Reino Unido.
El código, elaborado por la Autoridad británica de Servicios Financieros (FSA) a raíz de la crisis internacional, establece una norma principal, que señala que “las políticas de remuneración deben ser consistentes con una gestión del riesgo eficaz”.
Incluye además ocho principios para su correcto cumplimiento, entre ellos diferir el pago total o parcial de las primas hasta tres años y basar éstas en los beneficios -más que las ventas- y el rendimiento a largo plazo de la empresa, en lugar de premiar resultados inmediatos.
La FSA velará por la aplicación de la norma, que afecta a bancos, cajas de ahorros y corredores de Bolsa.