"A pesar de la incertidumbre que reina en los mercados financieros globales, las economías de América Latina y el Caribe atrajeron importantes cantidades de inversión extranjera directa en 2011, montos que se mantendrían altos en 2012", destacó la secretaria ejecutiva de la CEPAL, Alicia Bárcenas.
En 2011, 46% de los ingresos netos de IED correspondieron a reinversiones de utilidades (el porcentaje restante se dividió entre aportes de capital y préstamos entre compañías), lo cual, según el organismo, refleja la confianza de las empresas transnacionales y las oportunidades de negocios en la región.
La CEPAL resalta al mismo tiempo otro fenómeno que ha cobrado gran relevancia a partir de 2004: la creciente repatriación de utilidades por parte de las empresas transnacionales que invierten en la región, hecho que recuerda que la IED no es un flujo unidireccional. "Las rentas de IED transferidas a los países de origen se han incrementado desde 20,000 millones de dólares anuales entre 1998 y 2003 hasta 84,000 millones de dólares anuales entre 2008 y 2010", apuntó Bárcenas. En 2011, 57% de la inversión extranjera directa recibida por América del Sur (sin Brasil) se dirigió al sector de recursos naturales, 36% a servicios y 7% a manufacturas.