Más de 27 millones de dólares salieron del país mediante transferencias de dinero a través de las casas de remesas, durante el primer trimestre de este año.
Dicha cantidad corresponde a 89.600 envíos, según estadísticas de la dirección de Empresas Financieras del Ministerio de Comercio e Industrias.
Del total enviado, $11 millones fueron a parar a Colombia, $3 millones a Estados Unidos, y $1 millón a República Dominicana y a China, respectivamente.
Cifras oficiales revelan que en el país residen unos 300 mil colombianos, mientras que la población dominicana se calcula en 20 mil personas. Por su parte, la población china se estima en más de 120 mil ciudadanos.
Respecto a los 3 millones de dólares enviados en transferencias a Estados Unidos, se explicó que corresponden a panameños que mandan dinero a sus familiares residentes en esa nación.
La directora de Empresas Financieras, Mayling González, mencionó que al primer trimestre del año pasado se dieron cerca de 100 mil envíos por un total de $28 millones, siendo Perú el principal país de destino, seguido de Colombia.
El gerente general de la casa de remesas Money Gram, Rolando Nuñez, indicó que localmente el sector sigue creciendo, aunque la realidad es que en los países latinoamericanos más es lo que se recibe, que lo que se envía.
En tanto, el gerente de Western Union, Jaime Lacayo, manifestó que muchos de los inmigrantes prefieren utilizar este servicio, debido a su rapidez y seguridad, además de que por su condición no tienen acceso a los bancos.
El promedio de envíos es de $500 a $1.000. Western Union y Money Gram controlan este mercado, seguido de Universal de Giros, Telegiros, Pronto Giros, Unigiros, United Services Overseas y recientemente Importadora Ricamar, S.A.
Las casas de remesas son auditadas por el Gobierno una vez al año, para evitar el blaqueo de capitales.
El año pasado los envíos fueron de aproximadamente 99 millones de dólares. Los meses de mayor envío son marzo, octubre y diciembre.
Remesas suman $27 millones
Estiman que las transferencias crecerán aún más con los megaproyectos.