El jefe de la Junta Supervisora de Bancos de Turquía renunció intempestivamente el sábado, opacando el optimismo que había originado la designación de un veterano ejecutivo del Banco Mundial como superministro de Economía para solucionar la crisis financiera del país.
Zekeriya Temizel presentó su renuncia a pocas horas de la designación de Kemal Dervis como encargado del Tesoro, con responsabilidad de la Junta Supervisora de Bancos y otras importantes instituciones financieras.
Un alto miembro del equipo de Temizel dijo a Reuters que su jefe no podía aceptar que una institución independiente que reportaba directamente al primer ministro Bulent Ecevit, tenga que hacerlo ahora a un ministro.
Sin embargo, el funcionario reconoció que "Dervis tiene un gran historial en la economía local y en los mercados internacionales. No creo que la renuncia estremecerá el mercado".
Ecevit dijo en un comunicado que había tratado de convencer a Temizel para que se permaneciera en su cargo, y negó que al funcionario se le restara autoridad, indicando que la Junta Supervisora de Bancos está "ligada" a Dervis en su calidad de ministro y no "subyugada" a sus órdenes.
La designación de Dervis siguió a dos semanas de convulsión económica que forzó a Turquía a abandonar su controlado sistema de ajuste puntual de la paridad cambiaria, o "crawlingpeg", pieza central del programa de reformas económicas del Fondo monetario Internacional, y dejar caer la lira.
Algunos analistas dijeron que Temizel se resistió a una iniciativa más radical para reformas al sector bancario, y que su renuncia podría generar acciones más drásticas para eliminar los bancos más débiles.
Por su parte, Dervis dijo que estaba decepcionado por la decisión de Temizel.
"Lo siento mucho, tengo un profundo respeto por el señor Temizel", dijo Dervis a periodistas. "A él se le conoce como una persona honesta que ama a su país. Me hubiera gustado haber podido trabajar juntos".