El presidente del banco central de Alemania, Ernst Welteke, renunció a su cargo ayer, en medio de una oleada de críticas en torno a su estancia en un hotel de lujo, que fue pagada por un gran banco privado alemán.
Tras las acusaciones de corrupción contra Welteke, el gobierno de Alemania presionaba desde hace dos semanas al directorio del banco central para que adoptara rápidamente una decisión, para salvar el prestigio del Bundesbank.
"El presidente del Bundesbank Ernst Welteke comunicó su solicitud de dimisión del directorio del Bundesbank, que la aceptó", indicó el banco emisor alemán, que agregó que el directorio consideraba la renuncia como un "gesto apropiado con respecto a la reputación de la institución y a sus responsabilidades".
Welteke llamó por teléfono personalmente al jefe del Gobierno alemán, Gerhard Schroeder, para informarle de su renuncia, lo que no tiene precedentes en la historia del poderoso banco central alemán.
El hasta ahora presidente del Bundesbank se convirtió en el blanco de una investigación luego que se divulgara a principios de abril que se había alojado en un lujoso hotel de Berlín, junto con algunos familiares.