Empresarios y residentes en Hong Kong, además de turistas que aprovechan su estancia en la ex colonia británica para viajar a China, se encuentran entre los perjudicados por la nueva política de visados de "entrada múltiple" al gigante asiático.
En Hong Kong, región administrativa especial y sede regional de numerosas multinacionales con operaciones en China, el cambio súbito de política ha propinado el golpe más duro, opina ayer el diario local "South China Morning Post".
Las autoridades chinas no expedirán más visados de entrada múltiple a China hasta después de los Juegos Olímpicos.
Además, necesitarán un día adicional para otorgar los visados de carácter "urgente", que hasta la fecha podían obtenerse en el mismo día en el que se solicitaban.