Las autoridades cafeteras colombianas restablecieron ayer el impuesto denominado "contribución cafetera", que grava las exportaciones del grano y cuya recaudación se destinará, en parte, al Fondo Nacional del Café (FNC), se informó oficialmente.
El anuncio lo hizo gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, Jorge Cárdenas, responsable de la administración del FNC, un ente para-fiscal cuyo objetivo es garantizar la compra de la cosecha del grano.
A partir de ahora, el gravamen cafetero se cobrará sobre ventas que superen los 70 centavos de dólar por libra ex-dock Nueva York de café colombiano y hasta un máximo de seis centavos de dólar por libra.
La contribución se repartirá por mitades entre el FNC y el productor del grano cuando el precio de venta llegue a 82 centavos de dólar. A partir de este nivel de precio el FNC continuará recibiendo seis centavos y el productor a través del precio interno, el resto.
Sobre el precio interno base, resultado de la cotización diaria del grano colombiano y la tasa de cambio del día, el Gobierno reconoce un subsidio de 30.000 pesos (13,26 dólares) por cada saca de 125 kilos.
El gerente de la Federación de Cafetaleros, explicó que el propósito de la medida es mantener la garantía de compra del grano, sanear las finanzas del FNC y mantener los servicios mínimos a más de medio millón de cultivadores.
El restablecimiento de ese gravamen para-fiscal, que estuvo suspendido durante los últimos 16 meses, fue recomendado por el pasado Congreso Cafetero, que se reunió en diciembre del año pasado.
Según el informe de la federación al cierre del año cafetero anterior -30 de septiembre-, el FNC contaba con un patrimonio de 404 millones de dólares (444.4 millones de euros) y un déficit de operación de unos 85.9 millones de dólares/94.4 millones de euros a la tasa de cambio de entonces).
Restablecen impuesto cafetero a las exportaciones de Colombia
El anuncio lo hizo gerente de la Federación Nacional de Cafeteros, Jorge Cárdenas, responsable de la administración del FNC, un ente para-fiscal cuyo objetivo es garantizar la compra de la cosecha del grano.