El Gobierno ha visto un saneamiento de las finanzas públicas gracias al incremento de los ingresos recaudados, que han dado como resultado un superávit fiscal de 3,5% del Producto Interno Bruto (PIB) nominal.
El Gobierno central ha reducido el peso del gasto corriente en relación con sus ingresos corrientes de 0.85 de dólar a 0.74 de dólar.
Otro de los elementos que se ha reducido es el peso de la deuda en relación con sus ingresos corrientes pasando de 0.23 a 0.18 centésimos. El indicador deuda pública y PIB ha disminuido de 71,7% en el 2004 a un 52,8% en el 2007. Entre los ingresos directos recaudados en el 2007 resaltan los ingresos por persona jurídica y planilla, que fueron de 370.5 millones y 303.2 millones, respectivamente. En los ingresos indirectos resaltan los impuestos de importación por 368.2 millones y el impuesto de ITBMS por 205.1 millones.
El crecimiento del PIB cerró el 2007 con 7,2% teniendo efectos en la tasa de desocupación que se redujo a 6,4%. Todos estos factores han hecho que para el mes de febrero de 2008 Panamá haya pasado de una BB a una calificación de riesgo de BB+ estable por Standard & Poors.