Unas 13 millones de toneladas de soja por valor de 4.100 millones de dólares siguen en poder de los productores en Argentina, el tercer exportador mundial de la oleaginosa, a la espera de un alza en el precio internacional, que cayó 48% en cuatro meses, informa ayer la prensa local.
La soja permanece guardada en silos cuando ya está sembrada la mitad de la próxima campaña y la cosecha, estimada en 48 millones de toneladas, terminó hace dos meses, dijeron fuentes del sector al diario Crítica.
La situación actual es similar a la que se dio durante las cinco huelgas comerciales que llevaron a cabo este año las patronales rurales de este país en rechazo a la subida de impuestos a las exportaciones de granos aplicada por el Gobierno.
Según el periódico, el Ejecutivo presiona a los productores para que vendan la soja que retienen con el propósito de que el Banco Central argentino incremente sus reservas en dólares en momentos en que en el mercado cambiario local creció la demanda de divisas.
"Es algo inédito. Para esta época suele estar todo vendido y apenas quedan 2 ó 3 millones de toneladas que algunos se guardan para replantar o vender después", dijo el director ejecutivo de la Cámara de la Industria Aceitera, Alberto Rodríguez.