A pesar de que se estima que los motores de la economía panameña marchen a mayor ritmo el próximo año para lograr una expansión del 4.5% del Producto Interno Bruto, uno de los principales retos que enfrentará es contener el proceso de deterioro del mercado laboral.
Estas son algunas de las consideraciones que se desprenden del informe "Situación Económica Panamá", presentado por Juana Téllez, economista jefe del Centro de Servicios de Estudios Económicos de BBVA para Panamá y Colombia.
En el documento se indica que el mercado laboral ha sentido la disminución del crecimiento económico. Aunque el aumento del desempleo ha sido moderado, se espera que el impacto continúe en los próximos trimestres en la medida que las actividades intensivas en mano de obra tardarán en recuperar el dinamismo.
Por ejemplo, la construcción es uno de los sectores que más empleos genera en el país, cerca de 100,000 plazas directas e indirectas, y uno de los que necesita iniciar su proceso de recuperación, ya que según la Cámara Panameña de la Construcción, prevé que este año decrecerá en 6.5%.
En 2008, el crecimiento del sector fue de 9%, lo que representó una inversión en el sector de 1,800 millones de dólares, pero este año se estima que solo será de un 2.5%, lo que equivale a 1,200 millones de dólares.
De acuerdo con el informe del BBVA, los indicadores sociales tuvieron una evolución favorable durante el periodo 2007-2008. El porcentaje de la población que vive bajo la línea de pobreza se redujo desde 36.8% hasta 32.4%, sin duda estos avances son el reflejo de la dinámica que presentó el mercado laboral.
Mientras, la tasa de desempleo se redujo casi a la mitad ante un aumento de la población ocupada en 17.5% entre 2004 y 2008, reduciendo el número total de desocupados de 160 mil a 82 mil en el mismo periodo.
La mayor demanda por trabajo se explicó por el desempeño favorable de sectores intensivos en mano de obra, como la construcción, el turismo y el comercio al por menor, y redundó en un aumento del salario medio privado en 19.5% entre 2003 y 2007, cuando la inflación acumulada en el mismo periodo fue cercana al 10.3%.
En 2009, según la En cuesta de Hogares de la Contraloría General de la República en agosto se apreció un incremento en la tasa de desempleo total en relación a agosto del 2008, pasando este indicador de 5.6% a 6.6%; el aumento se registró en la población no indígena con 1.1%, mientras que en la indígena disminuyó 0.3%.
La evolución del desempleo abierto, el que más influye sobre la tasa de desempleo total, reflejó en el período en mención, un incremento de 1%; este indicador pasó de 4.2% a 5.2%.
Futuro.
Pero, ¿qué pasará en el 2010? Para Raúl Moreira, del Colegio de Economistas de Panamá, la inversión extranjera es importante para el desarrollo de la economía y del empleo, por esto mira con preocupación que el Gobierno aún no tenga definido el sistema tributario del país.
“Esto puede crear incertidumbre en el inversionista internacional que detiene sus inversiones muchas veces hasta que se defina cuál será el esquema tributario, lo que provoca que la economía se detenga y no se generen los empleos que se requieren y hasta se pueden perder algunos”, aseguró Moreira.
Este año, la inversión extranjera no pudo escapar de los efectos de la crisis financiera y al tercer trimestre del año cayó en 419 millones de dólares.
De enero a septiembre de este año, la inversión directa extranjera en el país fue de 1,453.2 millones de dólares, mientras que en igual periodo de 2008 alcanzó los 1,872.3 millones de dólares, según datos de la Contraloría General de la República.
“Se espera que los esfuerzos que se han hecho para continuar atrayendo inversión extranjera se reflejen en la creación de nuevos puestos de trabajo”, apuntan las proyecciones del BBVA.
Agrega que también “es imperativo ampliar el acceso y mejorar la educación, en especial la educación superior, donde el mercado laboral empieza a enfrentar cuellos de botella que se reflejan en un mayor crecimiento de los salarios para mano de obra calificada”.
Sin embargo, hay otras aristas en contra del empleo, el reciente aumento de salario mínimo establecido por el Gobierno, co el que unos 250 mil trabajadores serán beneficiados a partir del 1 de enero del próximo año, con un incremento que oscila entre 31 a 95 dólares al mes, dependiendo de la actividad productiva y la región donde labore.
Esto ha generado reacciones entre los representantes de los sectores empresariales, industriales y pequeñas y medianas empresas que no dudaron en señalar que este aumento de salario mínimo incrementará significativamente el costo de la vida y el desempleo en Panamá.
Gaspar García de Paredes, presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP), señaló que con el nuevo aumento en el salario, el Gobierno Nacional propone aumentar el nivel de informalidad en la economía, además de destruir puestos de trabajo en el país, reducir la competitividad de aquellas empresas que tienen que pelear contra productos importados o para abrirse mercado en el exterior.
No obstante, el presidente panameño, Ricardo Martinelli, indicó que no se debe generar desempleo ni inflación por el alza salarial.
Sin lugar a duda, el crear puestos de empleo y mantener los existentes debe ser una de las principales políticas de Estado y lograr que el desarrollo de las obras que en el informe del BBVA se estima permitirá que el Producto Interno Bruto vuelva a expandirse durante los próximos años a tasas cercanas al 6.0%, por encima del promedio histórico, llegue de manera equitativa a todos los panameños.