La promesa del presidente boliviano, Evo Morales, de incrementar el salario mínimo a los trabajadores al menos en un 50% no se cumplirá todavía, informó el Ministerio de Hacienda.
La propuesta del gobierno es reclamada por la Central Obrera Boliviana (COB) y los sindicatos de la educación y la salud, que exigen al mandatario honrar la promesa que hizo en la campaña electoral del año pasado y que fue ratificada hace un mes en un acto público.
El salario mínimo nacional boliviano es de 55 dólares y Morales ofreció duplicar esa cifra o subirla por lo menos en 50%.
El ministro de Hacienda, Luis Arce, en rueda de prensa, sostuvo que el aumento salarial deseado por el jefe de Estado continúa en estudio.
"El tema no ha sido definido todavía por el Gobierno. No lo descartamos pero tampoco estamos diciendo que lo vamos a aplicar", sostuvo el ministro.
El asunto es analizado por una comisión especial de la que participan también el Ministerio de Trabajo y la Unidad de Análisis de Políticas Económicas, dependiente del Ministerio de Planificación del Desarrollo.