La Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) se reúne mañana en Viena para subrayar que a pesar de la aparente inminencia de una intervención militar en Irak, el crudo no será una de las armas usadas en esta guerra durante la cual el suministro estará garantizado.
Desde la semana pasada, fuentes cercanas al cártel han indicado que se pondrá en marcha un “plan de urgencia" destinado a garantizar el suministro de crudo.
"Los ministros van a decidir en qué condiciones la OPEP podría poner en el mercado cuatro millones de barriles suplementarios si hay un ataque militar en Irak", declaró sin revelar su identidad una fuente cercana a la OPEP.
Estos cuatro millones de barriles por día suplementarios ya fueron mencionados recientemente por el secretario general de la Organización, el venezolano Alvaro Silva Calderón.
"Manejamos el petróleo como un factor económico, no como un arma de guerra (...). Tenemos cuatro millones de barriles diarios de capacidad productiva no utilizada. Podemos introducirlos en el mercado si es necesario", aseguró.
Este excedente de la producción podría venir en parte del primer productor, Arabia Saudita, que en febrero habría extraído unos 9 millones de barriles por día y según su ministro de Petróleo, Ali Al Nuaimi, podría producir otros 2.5 millones más por jornada en caso de guerra.
En una comparecencia ante el Senado, Amorim indicó que "por más corta que sea una guerra en Irak, será enorme el impacto para todos los países que dependen de los capitales extranjeros".
Por su parte, el profesor de Ciencias Económicas de la Universidad Internacional de Florida, Manuel Carvajal, explicó a EFE que un enfrentamiento con Irak impactaría a la ayuda exterior estadounidense, lo que reduciría los recursos financieros para la región.
"Latinoamérica se ha quedado totalmente rezagada en el ámbito de prioridades de la presente administración de George W. Bush y eso es sumamente serio, porque nos estamos ocupando de costas lejanas, mientras que en nuestro propio patio se están creando todo tipo de situaciones problemáticas", dijo el economista.
Carvajal precisó que entre los asuntos serios que se están descuidando está el caso de Venezuela, "un país prácticamente dividido a la mitad y en el que no hay, en lo absoluto, campo para un compromiso".
Agregó que en Colombia, la guerrilla controla una parte sustancial del país, Argentina está en bancarrota, Brasil padece problemas estructurales "sumamente serios y en Perú se está barajando la posibilidad de que resurja, con fuerza, una guerrilla tipo Sendero Luminoso, es decir, agresiva".
Por todo ello, una nueva guerra en el golfo Pérsico aumentará la sensación de desamparo en las Américas y agravará la situación de crisis política y económica.