Economía

Reventón de año nuevo

Con la llegada del año nuevo la industria pirotécnica inicia su mejor momento.


AYER COMO todos los 31 de diciembre, el cielo brilló. Una lluvia de lágrimas multicolor resplandeció en la oscuridad de la noche para anunciar que el 2004 quedó atrás.
De esa misma manera se anunció el inicio de la temporada más importante para la industria pirotécnica en Panamá, pues al reventar las primeras bombitas y fuegos artificiales, las ocho empresas que operan en Guararé arrancaron con una productividad a granel.
Para tener una idea de los alcances de esta actividad, solo para carnavales en la provincia de Los Santos se queman más de 60,000 dólares anualmente, para protagonizar lo que muchos denominan la guerra de luces y mechas.
La cuna de la confección de los fuegos de artificios se llama Guararé, esta es una vieja tradición que data de los ancestros de las ocho empresas pirotécnicas que se dedican a confeccionar este tipo de fuegos, muy utilizados en actividades festivas por la población panameña.
Pero es una vieja tradición que significa el ingreso económico de muchas familias y su modo de vivir.
Desde voladores hasta luces multicolores se hacen en las fábricas, que no son más que pequeñas casitas totalmente descubiertas, por motivos de seguridad, dijo Ricardo Villarreal, un joven colaborador de la Pirotécnica Guararé.
Para hacer un volador solo se usa cartulina, papel manila y pólvora de distintos tipos, dependiendo si lo que se quiere fabricar son artificios explosivos, de impulso y para luces de colores.
La materia prima para confeccionar la pólvora, es clorato de potasio, nitrato de potasio, clorato de vario, carbonato de estroncio y carbón vegetal, material que es importado y luego mezclado en la fábrica por el trabajador.
Todos estos productos son importados de Alemania, China y alguna parte de Argentina.
"Yo confeccioné muchos voladores, lo aprendí con mi abuelo. Recuerde que los españoles trajeron la pólvora, y fue así como se han quedado ciertas tradiciones. Guararé adquirió con mayor fuerza esa tradición; este es un arte", manifestó Abdiel Pérez de 64 años, empresario de la "Negra Vieja".
Los artesanos de la pólvora confiesan que la actividad es parte de la vida del guarareño, se trabaja y se vive de eso.
"Lidiar con la pólvora es peligroso. Es como el que juega con fuego, las primeras precauciones que hay que tomar es no fumar. En esa área -la de fabricación- es totalmente prohibido tener fósforos; hay que tener piso de tierra, debe ser un área totalmente abierta y los trabajadores deben tener los cinco sentidos puestos en lo que se hace", añadió Pérez.
Para la pirotécnica "La Negra Vieja" los mayores consumidores de fuegos artificiales son las personas particulares, sobre todo en el mes de diciembre, época pico en el negocio.
En Guararé sólo se confeccionan voladores, y los denominados fuegos de plaza, que son las correas, toritos, platillos voladores, ruedas, luces de bengala y mechas. Los demás artículos son importados de China, Alemania, Brasil Argentina y México. En este último grupo se encuentran las granadas, cajas de colores, fuegos artificiales infantiles y demás denominaciones.
Esta actividad también ha causado luto y dolor. Gerardo Zambrano, un hombre de unos 50 años que se dedica a trabajar con la pólvora, en la Fabrica "La Negra Vieja", comentó que recuerda, que una vez hubo un accidente fatal en una fábrica donde murió una persona, debido a que varias casetas donde se confeccionaban los fuegos se encendieron y ocurrió el accidente.


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180317
Fecha y hora de publicación

101 años de Panamá América

 
101 años Panamá América