Luego de un largo viaje a Corea del Sur en el 2002 y una corta estadía, Polonia va a la vecina Alemania con la esperanza de una permanencia más larga en el certamen de este año.
Los hinchas polacos sueñan con una presentación que rivalice con las glorias pasadas del país en suelo alemán: un brillante tercer lugar en el mundial de 1974 y una medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Munich 1972.