Mientras que Gary Stempel, técnico del San Francisco hablaba de "un partido revancha", su colega del Tauro, Rubén "Tátara" Guevara, dejó claro su total desacuerdo por la expulsión de su pupilo, Reggie Arosemena.
La súper final de ANAPROF 2006, que fue ganada por San Francisco de La Chorrera 1 gol por 0 ante Tauro, dejó alegrías y decepciones.
Y estas decepciones no solo fueron para el equipo del Tauro, sino también para los fanáticos presentes en el Estadio Rommel Fernández, que apreciaron un partido aburrido y de poco fútbol. De no haber sido por la expulsión de Arosemena, el juego hubiese terminado empatado a 0 goles.
Stempel indicó que pudieron tocar mejor el balón y manejar el partido con la expulsión de Arosemena. "Eso ayudó en algo", señaló.
"Muy feliz por mis jugadores, por el público. Fue un gran partido, muy disputado. Alberto Zapata que se va, mereció ese gol", sentenció el técnico.
"Más que todo una revancha por las semifinales, porque no jugamos como teníamos que jugar, pero hoy estuvo todo muy bien", dijo Stempel en alusión a la derrota ante Árabe Unido que los dejó fuera de la final del clausura.
"En todo el estadio, creo que la falta la vio solamente el línea. El partido fue limpio, disputado, sin mala intención", indicó "Tatara" Guevara, refiriéndose a la expulsión.
Agregó que esto les restó mucha fuerza adelante, porque se quedaron con un solo delantero y tuvieron pocas llegadas.
"El equipo llegó; tuvo oportunidades, pero no la concretamos, hubo dominio alterno. Ellos no llegaron con claridad, nosotros sí, incluso con un jugador menos, pero bueno así Dios lo quiso y así es", indicó el timonel.
Para ser una final, el partido no llenó las expectativas. No se notó esas ganas por querer vencer a ninguno de los dos equipos.
En el primer tiempo no hubo interés en buscar la meta del rival, y el juego en ocasiones era muy apático, "de bostezos".
En hora buena, para San Francisco llegó esa expulsión, malo para el Tauro, que aun con uno menos, tenía jugadores de calidad para hacer algo mejor.
Los fanáticos de ambos equipos se comportaron a la altura a pesar del pobre espectáculo. Tanto los hinchas taurinos como los chorreranos no dejaron de animar a los suyos en todo el partido. La Policía no tuvo que hacer uso de la fuerza ni de gases lacrimógenos, porque no hubo problemas.
Es más, ni siquiera se vieron las bengalas encendidas, como sucedió con la barra del Árabe Unido en la final del clausura, una semana antes.
Como recordarán, en esa final, los colonenses protagonizaron incidentes a la entrada de la grada popular, que provocó que la Policía tirara gases lacrimógenos. Y al término de ese partido, se escucharon disparos.
En fin, el pueblo de La Chorrera, tiene un motivo para celebrar. La tierra del chicheme y el "bollo preña’o" ha recibido un regalo de Navidad adelantado.
¡San Francisco campeón del 2006!