Las conversaciones entre el Sindicato Mexicano de Electricistas (SME) y el Gobierno, enfrentados desde hace ocho días por la disolución de la segunda empresa eléctrica del país, Luz y Fuerza del Centro (LyFC), quedaron rotas tras el anuncio de los trabajadores de que no continuarían con ellas.
“Fue un engaño, nos piden que nos liquidemos y luego nos sentemos en la mesa”, dijo a Efe el responsable de justicia de la unión obrera, Humberto Medrano.
Las reuniones entre el SME y la secretaría de Gobernación (Ministerio de Interior), que se iniciaron el viernes con una reunión de más de seis horas que concluyó sin resultados, tenían como objeto afrontar la situación creada tras la extinción de LyFC, distribuidora de electricidad en la capital mexicana y en otros estado del centro del país. Estaba por definirse una segunda fecha para continuar las conversaciones.