La irrestricta importación de ropa usada provoca pérdidas estimadas en más de 30 millones de dólares anuales y el cierre de alrededor de 60 mil puestos de empleo, reveló ayer el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE, privado).
La institución, que emprendió una investigación para determinar el impacto que la importación de ropa usada tiene sobre la industria nacional de textiles y confecciones en el país, estimó que diariamente se internan al país un mínimo de 15 toneladas de ese artículo.