El presidente del comité ejecutivo del Consejo de Administración de Ford, Robert Rubin, anunció ayer su dimisión ante el temor a una "apariencia de conflicto" con su puesto en el banco Citigroup, mientras aumentan los rumores sobre la venta de marcas del grupo.
La renuncia coincide con la aparición ayer de informaciones sobre presuntos planes de Ford de desprenderse de Jaguar y Land Rover.
Jaguar, que ha perdido dinero desde que Ford la adquirió en 1989 por 2.600 millones de dólares, y Land Rover -especializada en todoterrenos- podrían ser vendidas a un grupo inversor en el que participa Jacques Nasser, presidente y director ejecutivo de Ford hasta 2001. Ford no ha confirmado ni desmentido las informaciones pero ayer el presidente de la compañía, Bill Ford, declaró en una entrevista que la empresa está considerando todas sus opciones.