La junta directiva de la estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA), suspendió ayer a cuatro altos ejecutivos y las partes decidieron romper las conversaciones después de mes y medio de negociaciones. Los problemas en la petrolera generaron temor entre los venezolanos de un posible desabastecimiento de combustibles y se comenzaron a formar largas filas en las estaciones de gasolina de varias regiones del país.
Las autoridades de la Guardia Nacional, encargadas de la custodia de las instalaciones de PDVSA, reforzaron ayer viernes la vigilancia en los principales edificios y plantas petroleras para garantizar la seguridad en la corporación. Los directivos de la refinería de El Palito, en el estado central de Carabobo y que genera el 5% de la producción total de 2.49 millones de barriles, decidieron ayer paralizar totalmente la planta para evitar accidentes, declaró el gerente de operaciones Ramón Marcano.
Por lo menos dos trabajadores petroleros murieron y tres resultaron heridos en incidentes violentos que se registraron el jueves entre simpatizantes del gobierno y miembros del partido opositor Acción Democrática en un centro de exploración petrolera en el estado oriental de Monagas. El presidente de la comisión mediadora del congreso, el diputado Luis Salas, dijo que el diálogo entre los trabajadores y la patronal se suspendió ayer.
La directiva de PDVSA prohibió de ayer de el acceso a las instalaciones de la empresa a algunos trabajadores y suspendió a cuatro de altos ejecutivos. Las medidas aumentaron el descontento entre los trabajadores que amenazaron con acciones de protesta más radicales en respaldo a sus compañeros.
El asesor de planificación de PDVSA, Gonzalo Feijoo, declaró a la emisora Unión Radio que estas represalias agravan"" la crisis interna de PDVSA, y revelan que no existe voluntad de diálogo de parte de la junta directiva.
Horacio Medina, uno de los vocero de los trabajadores, expresó que los empleados de la corporación tienen preparadas nuevas medidas de contingencia para enfrentar las acciones de la junta directiva.
El vicepresidente Diosdado Cabello dijo durante un discurso, en una cadena de radio y televisión, que el gobierno está dispuesto a tomar las medidas que sean necesarias para evitar la paralización de la corporación.
Cabello expresó que el conflicto petrolero ha sido producto de una manipulación mediática"", y aseguró que el gobierno no cederá ante el chantaje"" de los altos ejecutivos y empleados medios porque la autoridad no vamos a negociarla"".
Asimismo, descartó la posibilidad de que puedan generarse problemas de desabastecimiento de combustibles o dificultades en los suministros de petróleo a los clientes nacionales e internacionales.
Los altos ejecutivos y empleados medios de la estatal petrolera iniciaron hace mes y medio un conflicto laboral en rechazo a la nueva junta directiva que nombró el gobierno el pasado 25 de febrero.
Los trabajadores y obreros de la estatal Petróleos de Venezuela SA (PDVSA) se desmarcaron ayer del conflicto entre la gerencia y la dirección de la empresa, y anunciaron que de momento no paralizarán sus actividades.
Manuel Rosales, presidente del Fedepetrol, el principal sindicato petrolero del país, dijo en rueda de prensa que "aunque no es descartable ninguna" medida conflictiva por parte de la llamada "nómina menor" de PDVSA, está descartada por ahora una posible paralización.
Aseguró que "a nivel de producción y de operaciones, los trabajadores de la nómina contractual entraron a trabajar normalmente en casi un 100 por ciento en todo el país" este día, y que la paralización parcial que adelanta la alta y media gerencia ha afectado sólo a la parte administrativa de la estatal. Desde el jueves un grupo de gerentes que exigen la renuncia de la nueva junta directiva de PDVSA paralizaron parcialmente áreas administrativas y bloquearon el servicio en los centros de distribución de gasolina nacionales.
Con las medidas, los contestatarios buscan obligar al Gobierno a satisfacer sus demandas, entre ellas la reincorporación a sus cargos de varios ejecutivos que supuestamente fueron forzados a jubilarse.
Rosales argumentó que Fedepetrol negocia desde hace varias semanas con la nueva directiva de PDVSA la contratación colectiva de los trabajadores y obreros, por lo que no se justifica una huelga. "Se están dando respuestas a nuestros problemas: hay inamovilidad laboral, estamos acordando un acta que lo garantiza", dijo Rosales, que dijo que una posible paralización se concretará "cuando haya un mandato de los trabajadores".
Reiteró que Fedepetrol mantiene su "solidaridad con los compañeros de la nómina mayor" de la estatal, y que "hace votos porque la solución" al conflicto interno de PDVSA "se encuentre por la vía del diálogo, como se nos dio a nosotros".
"La nómina mayor debe resolver sus problemas, que son muy distintos a los de la nómina contractual. El apoyo nuestro es la presión a la directiva para que se busque la solución por la vía del diálogo", agregó el sindicalista, identificado con el Gobierno del presidente del país, Hugo Chávez.
En la rueda de prensa no estuvo presente el vicepresidente de Fedepetrol, Félix Jiménez, que señaló ayer, jueves, que el sindicato se encontraba supuestamente divido respecto a la decisión sobre el apoyo a los gerentes de PDVSA.